La zona norte de Gredos es un entorno privilegiado para la micología, y en concreto en Navarredonda de Gredos encontramos una de las mejores representaciones de bosque de pino silvestre de toda la sierra, ofreciendo todos los ingredientes para hacer las delicias de los amantes de las setas.

Dependiendo de las estaciones y gracias a la simbiosis con los hongos micorrizógenos, podemos encontrar una gran variedad de especies de setas tanto comestibles como no aptas para el consumo. Desde las pintorescas Amanitas hasta los apreciados Boletus pasando por los siempre agradecidos Níscalos. Exceptuando las semanas de frío extremo, podemos encontrar setas prácticamente todo el año.

Desde enero hasta abril tenemos Hygrophorus marzuolus, a partir de mayo surge el Boletus pinophilus, mientras que el Boletus edulis se extiende desde finales del verano hasta finales del otoño. En dicha estación también encontramos Russulales, Russula integra y Lactarius deliciosus, setas muy preciadas en la alta cocina. Con las primeras nieves encontramos las Fomitopsis pinicola y Tricholoma portentosum, y la Gyromitra esculenta a inicios de la primavera.

Pero en líneas generales, las especies más frecuentes son: Boletus edulis, Boletus pinophilus, Hiphol fasciculare, Russula integra, Russula mustelina, Lactarius semisanguifluus, Lactarius deliciosus, Tricholoma portentosum, Suillus bovinus, Gyromitra esculenta.

Para disfrutar de la micología conviene acudir a las reservas habilitadas para ello. Se trata de espacios naturales protegidos y debidamente acotados, dedicados exclusivamente a la observación, educación y estudio de las especies micológicas de la zona.

Puedes conocer las reservas micológicas del área de Navarredonda de Gredos en nuestro callejero.

Conoce algunas de las setas más emblemáticas de la zona: